El 10 de junio de 2025 se convirtió en una fecha que nadie en el mundo del ultrarunning olvidará fácilmente: Cristina Santurino falleció el día que cumplía 36 años, dejando un profundo hueco en la comunidad deportiva internacional.
Cristina no era simplemente una atleta más. Era una mujer apasionada por la montaña, una corredora incansable, doctora en Ciencias de la Alimentación, educadora universitaria y una voz franca contra la desinformación en nutrición deportiva. Su vida fue un constante ejemplo de cómo perseguir sueños con disciplina, empatía y entrega total.
Una Vida Dedicada a la Montaña y al Rendimiento
Cristina Santurino nació en Madrid, pero fue en las montañas y en los senderos donde encontró su verdadera identidad. Desde sus primeros pasos en el trail running, se destacó por una energía insuperable y una capacidad física que sorprendía tanto a rivales como a compañeros. Su palmarés incluye victorias en pruebas tan exigentes como el Gran Trail de Peñalara en distancias de 62 y 104 km, donde se impuso con un estilo que combinaba resistencia, técnica y corazón.
Además de su éxito deportivo, Cristina era conocida por su logro académico: se doctoró summa cum laude en Ciencias de la Alimentación, combinando su amor por el entrenamiento con un profundo enfoque científico en la nutrición y el rendimiento humano. Sus conocimientos no solo la ayudaban a rendir mejor, sino que compartía con atletas de todos los niveles para que cuidaran su salud mientras perseguían sus metas.
El Mundo del Running en Shock
La noticia de su muerte se conoció primero a través de su patrocinador, la marca deportiva Hoka, que publicó un mensaje cargado de cariño: “Hoy hemos conocido la tristísima noticia del fallecimiento de Cristina Santurino. Una mujer única, que vivió su sueño y que llegó a lugares que quizá nunca imaginó”.
Pocas horas después, las redes sociales se llenaron de mensajes de amigos, atletas, entrenadores y seguidores que recordaban no solo su talento, sino también su forma cálida y generosa de apoyar a otros. Su amigo cercano, el artista Rayden, la describió emotivamente como alguien cuyo espíritu seguiría impulsando a quienes la conocieron.
Un Día que Debería Haber Sido de Fiesta
El impacto de su partida es aún más intenso porque ocurrió el mismo día de su cumpleaños. El martes 10 de junio, días antes de viajar para una ultramaratón de 105 km en Andorra —una de las pruebas más exigentes del calendario— Cristina no respondió a las llamadas de familiares y amigos. Más tarde, un vecino halló su cuerpo sin vida en su cama en El Hierro, la isla canaria donde vivía y entrenaba. Las autoridades aún no han publicado una causa oficial de muerte.
Este desenlace ha dejado una mezcla de incredulidad y tristeza en quienes siguieron su carrera, pues pocos podían imaginar que alguien con tal disciplina, conocimiento y amor por el deporte se fuera tan inesperadamente.
Una Deportista que Inspiró a Todos los Niveles
Cristina no solo corría carreras —también inspiraba — y eso se notaba fuera de los circuitos profesionales. Su presencia calmada y sincera en eventos deportivos contagió entusiasmo incluso a los corredores amateurs que la veían como ejemplo de superación.
Muchos recordaban cómo hablaba con cada persona después de la línea de meta, preguntando por sus experiencias, sus desafíos y lo que aprendieron en el camino. Su enfoque era claro: el deporte no solo mide tiempos, sino también crecimiento personal, salud y bienestar.
Más Allá de las Carreras: Profesora y Divulgadora de la Ciencia Deportiva
Cristina integró su pasión por correr con su vocación de educadora. Como profesora en la Universidad Internacional de Valencia, impartió cursos enfocándose en cómo la nutrición puede hacer una diferencia real en el rendimiento y la salud de quienes practican deporte intenso. Sus enseñanzas iban más allá de fórmulas y técnicas: enfatizaba el enfoque personalizado, entendiendo que cada atleta es un mundo distinto con necesidades únicas. Su trabajo como nutricionista deportiva la llevó a desmontar mitos dañinos que circulan en el mundo del deporte, ayudando a corredores a mejorar su rendimiento sin riesgos para su bienestar.
Una Comunidad que Nunca la Olvidará
El impacto de su muerte se siente en muchos niveles:
- En sus compañeros atletas, que la recuerdan como una voz de energía positiva.
- En jóvenes corredores, que veían en ella un ejemplo de disciplina y dedicación.
- En alumnos y profesionales de la nutrición, que reconocían su rigor científico y generosidad al enseñar.
Incluso aquellos que no la conocieron en persona han sentido cómo su historia —una mezcla de coraje, planificación y amor por lo que hacía— ofrece una reflexión profunda sobre la vida, la pasión y las metas que cada uno se propone.
Reflexión Final: Su Legado Sigue Corriendo
La historia de Cristina Santurino no es simplemente la de una atleta que corrió muchos kilómetros o ganó importantes pruebas. Su legado es más profundo:
- Es la historia de una mujer que vivió con intensidad cada paso de su pasión.
- Es el impacto que dejó en quienes la rodearon: alumnos, deportistas y seguidores.
- Es la huella que seguirá inspirando a quienes buscan un equilibrio entre rendimiento y bienestar.
Cristina nos recuerda que el deporte no solo mide distancias o tiempos. Mide historias, vínculos, enseñanzas y momentos que quedan grabados para siempre en la memoria de todos los que compartieron su entusiasmo. Su legado seguirá vivo, como una carrera que nunca termina.

