Manuel Torreiglesias fue mucho más que un presentador de televisión: se convirtió en una voz cercana que introdujo a millones de espectadores españoles en una cultura de cuidado y conciencia sobre la salud y la calidad de vida. Su nombre y el del programa Saber vivir están indisolublemente unidos, y aunque su vida y carrera tuvieron giros complejos, el impacto que dejó en la comunicación de temas sanitarios permanece en el recuerdo de muchos.
| Full Name | Manuel Torreiglesias |
|---|---|
| Birth Date | March 16, 1941 |
| Birthplace | Pontedeume, Galicia, Spain |
| Education | Bachelor’s in Medicine |
| Profession | TV Presenter, Communicator |
| Notable Show | Saber vivir |
| Years Active | 1964 – 2013 |
| Spouse | Married |
| Children | 3 children |
| Awards | Micrófono de Oro, Antena de Oro |
| Death Date | May 19, 2025 |
| Cause of Death | Natural Causes |
| Known For | Health Education TV Programs |
| Legacy | Major Influence in Spanish TV |
Los Primeros Pasos de un Comunicador Inusual
Manuel Antonio Torreiglesias nació el 16 de marzo de 1941 en Pontedeume, Galicia. Su trayectoria profesional no fue convencional: comenzó estudiando Magisterio y Filosofía, antes de completar una licenciatura en Medicina en la Universidad Complutense de Madrid. A partir de ahí, su vida dio un giro que lo llevó a los medios de comunicación donde halló su verdadera vocación.
Su salto a la televisión se produjo en 1964 como ayudante de realización y desde entonces exploró distintos formatos y géneros. A finales de los años setenta presentó Escuela de salud, uno de los primeros espacios dedicados a mejorar la calidad de vida del público mediante consejos prácticos y explicaciones simples sobre temas sanitarios.
Lo que podía haber sido un paso más en la programación de RTVE se convirtió en la semilla de un formato que con los años definiría su legado. Su estilo tranquilo, cercano y didáctico conectó con el espectador desde el principio.
El Nacimiento de ‘Saber vivir’
En 1997, Torreiglesias tomó las riendas de Saber vivir, un programa de televisión con una clara misión: promover la salud y la calidad de vida de los ciudadanos. Este espacio nacía con una vocación de servicio público, enfocado en difundir información médica útil, nutrición, hábitos saludables, psicología, higiene y bienestar general.
Saber vivir no era un programa más de entretenimiento. Su formato incluía secciones donde médicos especialistas respondían preguntas, resolvían dudas y explicaban con lenguaje accesible temas complejos para el público general. Esta interacción directa con los espectadores —incluso recibiendo consultas por teléfono en directo— creó un vínculo muy cercano entre Torreiglesias y su audiencia.
No fue solo su contenido lo que lo hizo memorable, sino también la cercanía con la que Manuel abordaba cada tema, hablando con naturalidad, sin sensacionalismo, y con una empatía pocas veces vista en la televisión convencional.
El Rostro Familiar de las Mañanas Españolas
Durante doce años, de 1997 a 2009, Torreiglesias se mantuvo al frente del programa en Televisión Española (TVE), convirtiéndose en uno de los presentadores más reconocibles de la televisión pública. Más de 2.000 emisiones consolidaron a Saber vivir como un espacio de referencia orientado a mejorar las rutinas y hábitos de vida de sus telespectadores.
Aunque su público original fue amplio, el programa encontró especial resonancia entre personas de mediana y tercera edad que buscaban consejos prácticos sobre nutrición, enfermedades frecuentes, prevención y bienestar. La figura de Torreiglesias —calmado, accesible y claro— transmitía una confianza que pocos comunicadores lograban alcanzar en ese tiempo.
El estilo de Saber vivir fue fomentando una cultura de salud a través de la televisión abierta en un momento en que las redes sociales y la información en línea aún no dominaban la forma en que las personas buscaban respuestas médicas. Su contribución fue esencial para normalizar que la televisión pública abordara temas de bienestar de forma seria y accesible.
Una Carrera Plena de Diversidad y Aprendizaje
Antes y después de Saber vivir, Torreiglesias exploró otros espacios y formatos. Presentó programas como Voces sin voz y Usted, por ejemplo, espacios de debate y opinión social; también trabajó en radio con programas como Tiempo de vivir, donde tocaba temas ambientales y de salud, y condujo el espacio Boa saúde en Televisión de Galicia.
Este recorrido demuestra que su carrera estaba impulsada por una curiosidad constante por temas que atañen directamente a la vida cotidiana de las personas, desde la salud física hasta el bienestar emocional, medio ambiente y estilo de vida.
El Talento, la Polémica y la Salida de TVE
A pesar de su popularidad, la trayectoria de Torreiglesias en Saber vivir terminó de forma abrupta en mayo de 2009. Televisión Española decidió rescindir su contrato alegando el incumplimiento de ciertas normas internas relacionadas con la inserción de publicidad en el programa. La cadena argumentó que en algunos momentos se mezclaban contenidos comerciales dentro del espacio, lo que contravenía las reglas de la casa.
Torreiglesias negó las acusaciones, afirmando que siempre actuó de forma transparente y que no había recibido ingresos fuera de los contratos oficiales. Aun así, la salida marcó el fin de una etapa emblemática para muchos espectadores y generó debate sobre la libertad editorial y las normas en la televisión pública. Después de su salida de TVE, el programa Saber vivir continuó en pantalla bajo nuevos presentadores, demostrando que el formato arraigó tanto en la audiencia que su vigencia sobrevivió a su creador.
‘+ Vivir’: Una Nueva Fase Televisiva
Tras dejar Saber vivir, Torreiglesias fichó por Intereconomía Televisión para presentar + Vivir, un espacio con una misión similar al clásico programa que había dirigido durante más de una década. Este programa estuvo en emisión desde 2009 hasta febrero de 2013, aunque nunca alcanzó los niveles de audiencia y notoriedad de su predecesor. A pesar de ello, este periodo mostró que su compromiso con la divulgación de la salud y el bienestar no había disminuido. Su estilo de comunicación, centrado en claridad y utilidad, se mantuvo intacto hasta sus últimos años en televisión.
El Legado que Dejaron sus Palabras y Sabiduría
Más allá de sus programas de televisión, Manuel Torreiglesias dejó un legado tangible en forma de libros y guías de salud donde recogió consejos y explicaciones para abordar enfermedades, nutrición, hábitos saludables y prevención a lo largo de los años. Su obra escrita complementa lo que fue su labor en los medios y lo convierte en una figura de referencia en divulgación sanitaria.
Su enfoque siempre buscó simplificar lo complejo y recordar que la salud no es un tema exclusivo de profesionales, sino un aspecto vital de la vida de cada persona. Esa cercanía fue la razón por la cual miles lo siguieron y confiaron en su forma de comunicar.
Una Vida con Reconocimientos y Recuerdos
Torreiglesias recibió varios premios por su carrera, entre ellos el Micrófono de Oro en 2008 por su trabajo en Saber vivir y la Antena de Oro en 2011 por su labor en + Vivir. Estos galardones ponen en valor no sólo su presencia en televisión sino también el impacto social de su trabajo durante décadas.
En los últimos años de su vida, Manuel pasó más tiempo entre Galicia y Madrid, retirado de la televisión pero siempre respetado como un pionero en la divulgación sanitaria.
Un Adiós que Dejó Huella
El 19 de mayo de 2025, Manuel Torreiglesias falleció a los 84 años, según confirmó su familia y diversas fuentes del medio español. La noticia fue recibida con tristeza por audiencia, colegas y autoridades, que destacaron su papel como un comunicador que supo transformar temas de salud en un diálogo humano y accesible para millones de personas.
Su municipio natal, Pontedeume en Galicia, lo había nombrado Hijo Predilecto, un reconocimiento simbólico al impacto que tuvo su obra en la cultura y en su propia tierra.
Conclusión: Un Impacto que Perdura
Manuel Torreiglesias dejó una marca indeleble en la televisión y en la forma en que la salud se comunica al gran público. Saber vivir ya no es sólo un programa de televisión: es parte de la memoria colectiva de una generación que aprendió, gracias a él, a mirar con cuidado su bienestar, a cuestionar hábitos cotidianos y a valorar la educación sanitaria como un derecho y una responsabilidad.
Su legado dura no sólo en los formatos televisivos que siguieron su estela, sino en la manera en que muchas personas entienden que vivir mejor comienza con pequeños conocimientos y grandes conversaciones.

